Vamos a los bifes en el mercado de la carne: ¿qué partido queremos jugar?
Producción de carne argentina ¿Qué partido queremos jugar? Un análisis de Osvaldo W. Luna, responsable técnico de la Mesa Ganadera de CREA Córdoba Norte.
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Un gran desafío para la carne argentina: ¿qué partido queremos jugar?
Los argentinos, en general, se consideran grandes conocedores de las cuestiones relativas a la carne bovina porque el consumo de ese alimento está asociado desde la infancia a lazos familiares y vínculos sociales. Ese componente emocional, es esencial para que el consumo de carne vacuna se mantenga firme en las más divergentes situaciones económicas.
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Pero, a veces, impide analizar con cabeza fría aspectos centrales del negocio ganadero. “Cuando analizamos la producción de carne bovina en la Argentina podemos advertir que la producción desde los últimos 35 años está estabilizada: tenemos 52 millones de cabezas, que producen tres millones de toneladas de carne de res con hueso, con una faena por año de catorce millones de cabezas; una relación vaca/ternero del 65% y un peso medio de faena (kg.carcasa/animal) para los machos y hembras en promedio de 225 kilogramos para junio del 2025”, comenta Osvaldo W. Luna, asesor del CREA Ganadero del Noroeste y responsable técnico de la Mesa Ganadera de la región CREA Córdoba Norte.
Carne argentina:
un desafío y tres opciones
El desafío –asegura Osvaldo, quien además es profesor de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional de Córdoba– es producir más carne, para lo cual existen tenemos tres caminos posibles.
luna
Osvaldo W. Luna
“El primero es aumentar el stock bovino en Argentina, lo que sería complejo por la carga animal. Si pensamos a la Argentina como un solo campo y hacemos un balance forrajero a nivel país, la receptividad nos indica que es acorde la existencia bovina para la superficie ganadera”, explica.
La segunda opción consiste en mejorar la relación vaca/ternero, lo que no resulta sencillo en un contexto macroeconómico como el argentino, dado que la actividad de la cría necesita condiciones estables para poder desarrollarse en el largo plazo.
“La tercera alternativa es producir más kilogramos por animal; en este contexto, si analizamos lo que les cuesta a los sistemas de cría producir un ternero, podríamos lograr mayor producción de manera relativamente rápida aumentando el peso medio de faena”, remarca el especialista.
“El objetivo –señala– sería pasar de producir 60 a 72 kilogramos de carne por cabeza de stock. No parece mucho, pero implicaría poder concretar un aumento del 20% de la producción actual de carne vacuna. Una barbaridad.
Producción de carne
Pero lanzarse a la pileta sin antes saber si hay agua luce arriesgado. Promover un aumento de la producción de carne sin antes crear las condiciones comerciales adecuadas para canalizar la mayor oferta podría terminar siendo contraproducente.
Un aspecto esencial es asegurar las condiciones para que la exportación pueda trabajar sin sobresaltos, para lo cual un derecho de exportación del 5,0% sobre el valor FOB –la alícuota vigente para cortes bovinos de novillos, dado que los de vaca están exentos del impuesto– no representa ciertamente un incentivo.
“El gran desafío al respecto está en el mercado interno, donde la mayor parte de los consumidores –el principal cliente del sector ganadero argentino– se acostumbraron a asociar calidad de carne con cortes de tamaño pequeños provenientes de hacienda liviana”, expresa Osvaldo.
“No se trata de copiar lo que hacen otros, sino de poder valorizar lo que tenemos y que quizás no se valora por desconocimiento. Un bife de novillito liviano puede ser tan bueno como uno de vaquillona engordada a pasto o o uno de un novillo pesado de feedlot”, asegura.
bifes
De izquierda a derecha: Bife de novillito liviano. Bife de vaquillona pesada engordada a pasto. Bife de novillo pesado de feedlot
“Todos los productos tienen cualidades diferentes y puede ser apreciados por las mismas; entonces, no estamos hablando de un genérico, sino de alimentos diferenciados”, resalta Osvaldo.
Integrar la red de actores
“Si trabajamos como cadena integrando la red de actores, podríamos impulsar un mejor posicionamiento de la carne argentina tanto en el mercado interno como el externo, para lo cual los avances tecnológicos y la trazabilidad electrónica pueden ser de gran ayuda”, resume.