17 de junio de 2024 en Buenos Aires

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Sequía y heladas: radiografía de un desastre generalizado

¿Cuál es el impacto de las adversidades climáticas en las diferentes regiones productivas del país?

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Por CREA

Tal como ocurrió el año pasado –gracias a los pronósticos climáticos– la sequía se vio venir en cámara lenta. Las empresas que integran la red CREA se prepararon desde temprano para amortiguar el golpe productivo que finalmente se hizo realidad.

La mayor parte de las empresas del CREA San Pedro Villa Lía (región Norte de Buenos Aires) venía, afortunadamente, de una buena campaña 2021/22, lo que les brindó mayor holgura para afrontar el desastre climático. Adicionalmente, las inversiones en riego realizadas en los últimos años contribuyeron en algunos casos a mitigar el impacto del déficit hídrico. De todas maneras, los números asustan: entre el 1° de marzo de 2022 y el 28 de febrero de 2023 se registraron acumulados de precipitaciones por apenas 370 milímetros, cuando la media histórica es de 1040 milímetros.

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En el CREA Villa Lía las inversiones en riego realizadas en los últimos años contribuyeron a mitigar el impacto del déficit hídrico; de todas maneras, los números asustan.

En el CREA Villa Lía las inversiones en riego realizadas en los últimos años contribuyeron a mitigar el impacto del déficit hídrico; de todas maneras, los números asustan.

Luego de una desastrosa campaña de granos finos, los cultivos de gruesa también la están peleando, lo que implica que en algunas situaciones será necesario recurrir al financiamiento para encarar la siembra de trigo. “Se están buscando alternativas; en el corto plazo, algunas de ellas son las cauciones, que mantienen tasas de interés negativas”, explica Ezequiel Martínez Bruera, asesor del CREA, en referencia al hecho de que las tasas nominales no cubren la inflación proyectada. “La relación grano/fertilizantes es favorable; seguramente el área de fina se incrementará con el propósito de recomponer el flujo de fondos hacia fines del presente año”, agrega.

El rendimiento promedio del trigo en el CREA General Arenales (región Sur de Santa Fe) fue de unos magros 5 quintales por hectárea. Si bien el cultivo venía golpeado por la seca, las heladas de fines de 2022 lo terminaron de derribar. Como la mayor parte de los cultivos de gruesa se sembraron tarde, lograron escapar a los momentos más álgidos de restricción hídrica. Tanto la soja como el maíz tardío siguen en carrera, aunque lejos de los rendimientos potenciales óptimos.

“En cualquier caso, la presupuestación financiera y el acceso adecuado al crédito serán la clave en el presente año, dado que los ingresos generados por el maíz y la soja tardía recién llegarán recién a mediados de año”, comenta Pablo Bressa, asesor del CREA General Arenales y también del CREA Arroyo Langueyú (Sudeste).

Este año será particularmente importante estar atentos a todas las alternativas financieras y a las oportunidades comerciales que pudiesen surgir, tanto en términos de relaciones insumo/producto como en las coberturas de precios agrícolas. Sin dejar de considerar, claro, la cuestión impositiva.

“La clave en la próxima campaña será disponer de un presupuesto financiero y una planificación fiscal adecuada, para lo cual será indispensable realizar monitoreos e intercambios constantes en el ámbito de la red CREA, de manera tal de tomar las mejores decisiones posibles en la actual coyuntura”, señala Diego Hugo Pérez, asesor de los grupos CREA Las Petacas (región Sur de Santa Fe) y Gálvez (Santa Fe Centro).

En ambos grupos la campaña fina fue mala, y la gruesa va camino a perderse en gran parte, además de contar con reservas forrajeras limitadas o nulas para los planteos ganaderos y lecheros. “Esperamos que los perfiles puedan regularizarse en el curso de las próximas semanas para sembrar cultivos de invierno y así contar con ingresos en el último mes de año”, añade.

De las 900 hectáreas de maíz temprano que sembraron las empresas del CREA El Ceibo (región Santa Fe Centro), se rolaron y resembraron 400 con maíz tardío; se picaron para forraje otras 300, y en las restantes 200 se esperan rendimientos en un rango muy variable, que va de 500 a 4000 kg/ha. El cultivo de maíz tardío también se encuentra complicado, con siembras que se extendieron hasta fines del mes de enero y una porción del área que pasó finalmente a soja tardía con expectativas de rendimiento de 1500 a 2000 kg/ha.

En cuanto a soja de primera, se logró sembrar la totalidad programada entre noviembre y diciembre, aunque una porción se perdió y lo que quedó en pie se estima que logrará obtener entre un 40 y un 60% del rendimiento medio histórico. La soja de segunda la pasó peor, porque se debieron resembrar 1000 de las 1800 hectáreas implantadas, parte de las cuales se pasaron a maíz de segunda.

El CREA El Ceibo también se dedica a la actividad ganadera (cría y recría), con más del 90% del recurso forrajero sustentado en pasturas perennes y pastizales naturales. “Una de las dificultades más grandes que se presentaron en esta campaña es el abastecimiento de agua para consumo, que obligó a profundizar y agregar pozos de extracción. Además, el costo de las reservas está siendo entre dos y cinco veces mayor al presupuestado por la baja producción de maíz y sorgo picado”, apunta Damián Scarabotti, quien asesora al CREA junto con Guillermo Martin.

“Se trabaja en la confección de presupuestos financieros, evaluando el impacto en los flujos de caja, analizando compromisos, necesidades y alternativas de crédito, lo que podría derivar en la eventual salida de algunos campos arrendados y en la postergación de ciertas inversiones”, explica Scarbotti.

En la región Mar y Sierras, la pérdida económica más importante hasta ahora se produjo en los cultivos de fina y la causa principal fueron las heladas de fines de octubre y principios de noviembre, que provocaron mermas de rinde que oscilaron entre el 30 y el 80%. Las empresas que más cosecharon lograron rendimientos de 3500 a 4000 kg/ha, mientras que las más afectadas obtuvieron menos de 1500 kg/ha. Hubo incluso lotes que desecaron y sembraron con maíz o soja tardíos. La cobertura con pólizas de seguros contra daño por heladas resultó una gran inversión en esta campaña.

“La mayoría de las empresas viene de dos campañas anteriores buenas y bajo nivel de endeudamiento; si esas empresas logran una producción de gruesa razonable estarían en condiciones de iniciar la próxima campaña sin inconvenientes”, señala Miguel Redolatti, asesor del CREA Tandil y del CREA San Manuel junto a Diego Aguilera. “Sin embargo, la zona costera sur, que viene de una cosecha gruesa anterior con magros resultados y donde la merma en el rendimiento de fina fue muy importante, está más complicada financieramente y va a requerir créditos accesibles para mantener el área en producción en la siguiente campaña”, agrega Miguel.

Para Andrés “Chapu” Candelo, asesor de los CREA Mar Chiquita (región Sudeste) y Frontera (Mar y Sierras), la sequía 2022/23 evidenció la diferencia entre empresarios ganaderos y "tenedores de vacas".

“Los tenedores de animales, con sistemas mucho más expuestos al clima, con menos inversión e intervención económica, personal, pasional y tecnológica por unidad de recurso, están sufriendo graves pérdidas que aún no hemos terminado de visualizar”, remarca “Chapu”.

“En el caso de los empresarios ganaderos, como los que integran los grupos CREA Mar Chiquita y Frontera, comenzamos a realizar diferentes acciones en los sistemas con más carga para anticiparnos al escenario que venía en camino”, afirma. Entre las medidas adoptadas se incluyeron destetes anticipados de la parición del otoño 2022, seguimiento del estado corporal del servicio de primavera para evaluar un destete precoz (que finalmente no fue necesario), anticipación de la salida de la recría de machos de pasturas (ya sea como venta de “recriados” o bien ingresándolos a corrales de terminación), retiro de todo animal que no alcance los estándares productivos presupuestados, aumento de los animales de reposición (y que no fueron a terminación por la pobre coyuntura de precios de la hacienda gorda), refuerzo del presupuesto financiero con venta del maíz que no se destinó a la terminación de animales, aumento de la superficie destinada a verdeos de verano (decisión tomada en octubre de 2022) y realización de ecografías a los 70 días de servicio para tener datos certeros al respecto.

“Así llegamos al momento actual, en que estamos revisando el estado de las pasturas, por si se requiere alguna intersiembra o bien un pase a verdeos, y evaluando la fertilización nitrogenada para implementarla con la mayor eficiencia posible”, apunta el asesor, para luego agregar que “además, adelantamos el destete a febrero para así evitar caídas en el estado corporal de las vacas y el uso de verdeos de verano de magra productividad –maíz y sorgo, que se están comiendo, cortapicando o enrollando– para pasarlos a verdeos de invierno”.

En función del panorama poco alentador del pronóstico climático de largo plazo, en el CREA Cañada Seca (región Centro) diseñaron la campaña agrícola 2022/23 estirando lo máximo posible las fechas de siembra de maíz y soja, además de incrementar el área con girasol y sorgo. En caso puntuales quedaron lotes sin sembrar por falta de humedad.

Los planteos ganaderos la están pasando mal porque se ya consumieron las reservas destinadas al período invernal y fue necesario reducir la carga animal para liberar campos. “Seguramente se sembrarán verdeos de invierno y eventualmente se picarán maíces tardíos, dado que este año los tempranos no van a estar disponibles”, explica el asesor del CREA Gonzalo Filipuzzi. “Financieramente las empresas se encuentran sólidas porque venían de buenas campañas anteriores; es probable que este año la siembra de trigo caiga y que sólo se focalice en aquellos lotes con buena recarga en los perfiles”, añade.

Si bien muchas empresas del CREA Cañada de Luque Sitón (región Córdoba Norte) cuentan con sistemas de riego, este año el déficit hídrico quizás genere pérdidas económicas, dado que, con lluvias muy por debajo del promedio histórico, no se llegó a cubrir la demanda de los cultivos con el riego complementario.

El problema es grave, porque la restricción hídrica viene de arrastre: hace ya cinco campañas que el régimen de precipitaciones se encuentra en promedio unos 200 milímetros por debajo de la media histórica.

“En los últimos años veníamos zafando gracias a una oportuna distribución de lluvias. Pero en la campaña 2022/23 comenzamos con perfiles flojos de no más de 100 milímetros a los 2,0 metros de profundidad y luego tuvimos pulsos de lluvias moderadas, lo que nos permitió sembrar en fecha óptima y los cultivos se lograron”, comenta la asesora del grupo María Laura Britos.

“Veníamos dentro de todo bien, aunque luego la situación se agravó por falta de lluvias para recargar de perfil y llegamos al período crítico de soja y maíz sin lluvias y sin reservas de humedad. Aún no está todo dicho, pero la situación está muy complicada con rendimientos que se ubicarán por debajo del promedio. Revisamos constantemente lote por lote para estimar los rindes e ir ajustando los presupuestos financieros”, añade.

En el CREA Soven (región Semiárida) se realizó destete precoz e hiperprecoz. Y se consumió la mayor parte de las reservas destinadas al período invernal, lo que este año obligaría a incrementar, eventualmente, la superficie de verdeos de invierno si se logra recomponer la situación hídrica. “En caso de que no se recomponga la oferta forrajera, quizás tengamos que suplementar al rodeo de vacas con burlanda de maíz o algún otro producto equivalente”, comenta el asesor del grupo Julián Saavedra.

El año pasado se liberaron los campos con el propósito de ajustar la carga animal con la oferta forrajera presupuestada: mientras que algunos optaron por vender terneros/as, otros encerraron en corrales propios o bien los enviaron a un servicio de hotelería. “Tenemos un frente financiero complejo en el transcurso del año porque, además de las pérdidas agrícolas, las ventas de hacienda se hicieron en su mayor parte a precios que terminaron por debajo de los presupuestados”, apunta Julián.

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Daño provocado por heladas en el CREA Soven.

Daño provocado por heladas en el CREA Soven.

En el área de influencia del CREA Quimilí (región Chaco Santiagueño) algunas empresas están atravesando una situación manejable, mientras que otras padecen fuerte el impacto de la sequía y procedieron a realizar destetes hiperprecoces y a limpiar los rodeos de cría para ajustar la carga animal a la escasa oferta forrajera disponible.

“En los establecimientos afectados por restricciones hídricas se conservó lo mínimo indispensable para mantenerse en el negocio ganadero; las empresas se encuentran sólidas en términos financieros porque los últimos dos ejercicios fueron favorables”, destaca el asesor del CREA Nicolás Nobile. Por supuesto: la apuesta es que en el transcurso del presente año comience a regularizarse la situación hídrica para así comenzar a recuperar el capital perdido en la campaña 2022/23.

Forwards

La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, por medio de la resolución 182/2022, habilitó la posibilidad de que los permisos de embarques de maíz 2021/22 puedan emplearse para las exportaciones de maíz 2022/23 debido a la pérdida de producción generada por el desastre climático. Pero esa norma también indica que “los mismos motivos de fuerza mayor podrán ser alegados por los actores de la cadena en caso de incurrir en incumplimiento respecto de los exportadores, quienes deberán admitir dicha circunstancia”. Eso implica que, si un productor no puede cumplir total o parcialmente con un forward de maíz 2022/23 porque perdió toda o parte de la cosecha prevista del cereal, no estará entonces obligado a entregar la mercadería en los plazos acordados ni a pagar una multa por incumplimiento. En ese marco, los productores con forwards de maíz temprano 2022/23 realizados con exportadores que no puedan cumplir a causa del desastre climático, deberían renegociarlos para extender su plazo, de manera tal de trasladarlos a la cosecha de maíz tardío 2022/23 o bien al ciclo 2023/24. Esa posibilidad también está validada por el artículo tercero de las “Reglas y Usos del Comercio de Granos”, que ampara tal metodología por razones de “fuerza mayor”. En caso de negativa por parte del exportador, el empresario agrícola puede recurrir a una Cámara Arbitral de Cereales para que laude al respecto.

Relación insumo/producto

El área de Economía de CREA desarrolló una plataforma (Agroseries) que permite visualizar con gran facilidad y rapidez la relación insumo/producto de una vasta cantidad de bienes y servicios. La herramienta permite elegir dos opciones entre diferentes tipos de granos, hacienda, insumos, artículos rurales, equipos, etcétera, de manera tal de permitir la comparación de la evolución de la relación existente entre ambos.

Accedé a Agroseries aquí:

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