En el Outlook Ganadero CREA, presentado este martes en la Expo Rural de Palermo, el protagonista central del evento fue la necesidad de promover el crecimiento de la producción de carne de manera sostenible.
Suscribite ahora para seguir disfrutando de todo el contenido exclusivo.
Como es tradicional, el encuentro intenta mostrar los ejes centrales del sector con una mirada integral, que en este caso estuvo representada por dos referentes del sector cárnico.
“Necesitamos un mayor peso de faena, pero que eso se traduzca en un mayor volumen de proteínas. Hoy la grasa bovina procesada vale 1600 pesos el kilogramo”, expresó José María Roca, gerente general del frigorífico exportador Logros S.A.
Roca recalcó que en la actualidad uno de los principales problemas del sector frigorífico es la falta de hacienda suficiente para poder atender tanto a la demanda interna como la externa, para lo que se requiere incrementar tanto el peso medio de faena como el rodeo de cría.
“Algunos me dicen: me pagan lo mismo que a un productor ineficiente; eso es producto de la falta de hacienda. Cuando tengamos una oferta adecuada, ahí vamos a poder pensar en una diferenciación”, indicó el gerente de Logros, quien es además productor ganadero.
José María Roca (gerente general del frigorífico exportador Logros S.A.), Paola Carreño (asesora de la cadena de ganados y carnes) y Lara Botham (área de Ganadería de CREA)
Tipificación
Por su parte, Paola Carreño, asesora de la cadena de ganados y carnes, recomendó a los empresarios ganaderos emplear la información disponible para poder implementar procesos de mejora continua orientados a mejorar la calidad de la hacienda.
“Más pesado sí, pero también bien terminado. Aquellos que tienen dificultad para leer un romaneo, aprendan al máximo todo sobre tipificación de la hacienda”, aconsejó.
En ese marco, ya está vigente en casi todos los frigoríficos del país el nuevo sistema de tipificación que permite identificar la calidad de las reses bovinas en el momento de la faena según criterios relativos al sexo y edad, la conformación y la terminación (la relación entre la carne y la grasa).
Esa metodología fue diseñada para generar un lenguaje único entre el productor, los usuarios de faena y las plantas frigoríficas, de modo tal que se puedan establecer parámetros útiles para orientar a los productores sobre el tipo de animal requerido por la industria.
“Tenemos mucho por trabajar en lo que hace a la mejora de la recría para evitar la falta de músculo en la res y hacer más eficiente la terminación para evitar el sobreengrasamiento”, apuntó Carreño.
Al respecto, Roca aseguró que, a pesar de la opinión de algunos productores pecuarios, el frigorífico no “castiga” a sus proveedores, sino que abona la mercadería recibida en función de sus características.
“Una tropa con animales mal terminados con moretones no es un castigo. Si me envían novillos magros, el frigorífico tiene enormes problemas para vender asados provenientes de esos animales. Si no logro integrar bien a un novillo, no tengo con qué pagarlo”, remarcó.
Roca animó a los productores presentes en el evento a visitar la planta frigorífica para observar la faena de la propia hacienda, de manera tal de comprender la dinámica del proceso de obtención del producto que elaboran.
“Nos falta hacienda para poder atender la demanda. Tenemos muchas fortalezas para incrementar la producción de carne y estamos atravesando un momento increíble en términos de demanda y precios”, resumió.