Trigo: con tecnología es posible lograr cultivos de alto rendimiento sin resignar calidad, aunque hay un pero
Ensayo realizado por una empresa del CREA Las Petacas muestra que con tecnología es posible lograr un cultivo de trigo de alto rendimiento sin resignar calidad.
La tecnología para incrementar o sostener el tenor proteico del cultivo de trigo en condiciones ambientales propicias para lograr elevados rendimientos del cereal está disponible, pero con las actuales relaciones de precios es inviable económicamente: los derechos de exportación sobre el trigo complican el panorama.
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En campañas de trigo con altos rendimientos potenciales –como la registrada en 2025/26– es frecuente observar un fenómeno de dilución de la proteína, especialmente cuando la oferta de nitrógeno no acompaña la demanda del cultivo durante las etapas críticas de llenado de grano.
Partidas que no alcanzan los umbrales mínimos de proteína establecidos en el estándar comercial argentino pueden sufrir descuentos o quedar fuera de determinados destinos industriales. En este contexto, los esquemas de fertilización exclusivamente orientados a rendimiento pueden resultar insuficientes.
El desafío técnico consiste en optimizar el balance rendimiento-calidad al maximizar la probabilidad de alcanzar estándares industriales óptimos sin introducir penalizaciones productivas ni incrementos injustificados de costos.
En este escenario, la empresa Kelymar SA, integrantes del CREA Las Petacas (región Sur de Santa Fe) en 2025/26 evaluó en tres sitios contrastantes estrategias de nutrición complementarias sobre una base común de 220 kg/ha de urea incorporadas en presiembra con el objetivo de optimizar simultáneamente rendimiento y calidad. Los tratamientos realizados fueron los siguientes:
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Los rendimientos promedio oscilaron entre 7811 y 8069 kg/ha, sin diferencias estadísticas entre tratamientos, pero sí entre sitios. “Esto indica que las estrategias evaluadas no modificaron el rendimiento de manera significativa y que el ambiente fue el principal determinante productivo”, señala Diego Hugo Pérez, asesor del CREA Las Petacas.
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Rendimientos del cultivo de trigo por sitio.
El tratamiento con Sol Mix, con y sin Nitroplus 18, alcanzó los valores más altos de proteína (10,22% y 10,24%) y de gluten (29,6% y 29,8%), diferenciándose del resto de los tratamientos.
Posteriormente se realizó un análisis K-means clustering, en el cual se agruparon las observaciones en función del rendimiento, proteína, gluten y peso hectolítrico. Se identificaron dos clusters óptimos, lo que indica que los datos se organizan naturalmente en dos perfiles productivo-cualitativos bien diferenciados.
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Clúster 1. Perfil productivo: rendimiento por encima del promedio, proteína y gluten por debajo o cercanos al promedio, peso hectolítrico inferior al promedio y ambientes de alto potencial de rinde. Representa lotes donde la calidad no es el atributo dominante. Clúster 2. Perfil de calidad: rendimiento menor al promedio, proteína y peso hectolítrico por encima del promedio y gluten cercano al promedio. Ambientes más favorables a calidad industrial
“El análisis de agrupamiento mediante K-means permitió identificar dos perfiles productivo-cualitativos bien definidos. El clúster 1 se caracterizó por mayores rendimientos y menor expresión de variables de calidad, mientras que el clúster 2 presentó mayores valores relativos de proteína y peso hectolítrico, con rendimientos levemente inferiores al promedio”, remarca el asesor CREA.
“Eso confirma que el ambiente define perfiles de desempeño y que las estrategias nutricionales evaluadas mejoran la calidad dentro de cada perfil sin alterar sustancialmente la pertenencia a uno u otro clúster”, añade.
Análisis económico
Al realizar el análisis económico de los diferentes tratamientos, ninguno fue económicamente viable. El mejor resultado económico lo arrojó el tratamiento de base realizado con 220 kg/ha de urea incorporada en presiembra.
“El ensayo demuestra que es posible mejorar la calidad industrial y el rendimiento de trigo al aportar criterios técnicos sólidos para decisiones de manejo orientadas a mercados diferenciados”, apunta Diego.
“Sin embargo, los precios relativos del trigo en cosecha no son lo suficientemente elevados como para cubrir la inversión realizada, lo que muestra que aplicar derechos de exportación sobre el cereal (actualmente del 7,5% del valor FOB) no resulta una decisión acertada”, resume.
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