13 de junio de 2024 en Buenos Aires

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Spiroplasma: acciones por implementar en el NOA

Historia reciente y pautas por implementar en el NOA para intentar contener el avance del insecto vector de la enfermedad de Spiroplasma.

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Los daños promovidos por Dalbulus maidis, insecto vector del achaparramiento del maíz (Spiroplasma kunkelii), no resultan una novedad para los técnicos del NOA. Sin embargo, sí sorprendió la velocidad y la violencia de los ataques registrados en la presente campaña.

“La presencia de Dalbulus en el cultivo de maíz la veníamos observando hace varias campañas en el NOA, aunque se presentaba más que nada hacia el final del ciclo del cultivo”, explicó Laura Carabaca, asesora del CREA San Patricio y responsable técnica de agricultura de la región CREA NOA.

“En la campaña 2022/23 empezamos a ver algunos casos aislados en zona sur del NOA y a partir de tales evidencias el año pasado firmamos un convenio con la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) para establecer líneas de trabajo relativas a seguimiento poblacional y control”, añadió durante una charla ofrecida en el Congreso Maizar 2024 realizado esta semana en la ciudad de Buenos Aires.

Laura mostró una foto, tomada el pasado 14 de abril, de un ensayo de híbridos de maíz sembrado el pasado 9 de enero en la zona tucumana de La Cocha, caracterizada como un área de alta presión de la “chicharrita del maíz”.

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Dalbulus comenzó a aparecer en esa zona a partir del estadio de V2 de maíz y hubo lotes perdidos en prefloración, con cultivos que llegaron ya a cosecha con rendimientos muy inferiores a los planificados”, comentó.

“La zona sur del NOA está muy complicada y hoy si se le pregunta ahí al productor si va a volver a sembrar maíz la campaña que viene, por lo general responde que no, lo que representa un desafío para los sistemas agrícolas porque el maíz aporta cobertura, contribuye a sostener la salud del suelo y permite estabilizar los rendimientos de los cultivos que integran la rotación”, resaltó Laura.

En tanto, en zona de Isca Yacu (Santiago del Estero), la situación registrada en la presente campaña fue más sorpresiva porque no se detectó presencia importante de la plaga durante el estadio vegetativo.

“En el trampeo no aparecieron muchos insectos y los maíces entonces se fertilizaron porque estimábamos que la plaga no iba a presentarse, pero hacia fines de febrero comenzamos a observar un crecimiento de la población de Dalbulus y los primeros síntomas de Spiroplasma empezaron a aparecer en R3 (grano lechoso)”, apuntó.

“Hicimos una gira con integrantes del CREA San Patricio y semilleros en ese campo de Isca Yacu y detectamos bajos niveles de severidad de la enfermedad, pero una semana después, luego de un golpe de calor, el cultivo se detonó y los híbridos más susceptibles incluso estaban en el piso”, agregó.

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La asesora CREA contó que en cuestión de días los cultivos de maíz con una expectativa de rendimiento de al menos 8000 kg/ha se fueron deteriorando a partir de R3 de manera dramática ante la mirada atónita de empresarios, encargados y técnicos.

Para evitar tales situaciones, CREA, junto a Aapresid, Maizar, EEAOC, la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA) y la Asociación Argentina de Protección Profesional de Cultivos Extensivos (AAPPCE), está trabajando en la implementación de una red de trampas del Dalbulus maidis para así poder determinar la evolución de la dinámica poblacional de la plaga en el territorio argentino.

La región CREA NOA integra, junto a Apronor, el Colegio de Ingenieros Agrónomos y Zootecnistas de Tucumán y la Sociedad Rural de Tucumán, el “Comité Salvemos al Maíz”, que propone implementar un vacío sanitario en el NOA entre los meses de agosto a noviembre, de manera tal de evitar que la “chicharrita del maíz” pueda contar con reservorios y así limitar su crecimiento poblacional en la campaña 2024/25

La propuesta implica la obligación de no sembrar maíz –bajo ninguna circunstancia– en el período en cuestión, además de controlar que tal exigencia se cumpla y propiciar acciones orientadas a evitar la proliferación de maíces guachos.

“Años atrás Brasil tuvo problemas muy graves con Spiroplasma y pudieron salir adelante conviviendo con la plaga. A partir de tomar algunos elementos de esa experiencia, nosotros vamos a trabajar en la próxima campaña 2024/25 en el marco de una red generadora de información para poder contar con ciertas previsiones”, resumió Laura.

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