La culminación del sprint electoral de 2025 imprimió tranquilidad a la economía argentina, agitada por la incertidumbre política. El resultado, marcadamente favorable para el oficialismo, tuvo un rápido efecto sobre los mercados financieros, que se manifestó en una baja del tipo de cambio (-7%), del riesgo país (-34%) y un repunte en las acciones (+22%).