La provincia de La Pampa está enfrentando varios focos de incendios que afectaron más de 100.000 hectáreas en el oeste y sur de su territorio. En situaciones como las presentes se hace evidente la importancia de implementar sistematizaciones con quemas prescriptas diseñadas para evitar daños catastróficos.
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La combinación de sequía prolongada, altas temperaturas y fuertes vientos genera un escenario altamente propicio para el inicio y la rápida propagación del fuego. En este contexto, cualquier foco ígneo, por pequeño que sea, puede transformarse en un incendio de grandes dimensiones en muy poco tiempo.
“Se quemaron unas 6000 hectáreas, que representan alrededor del 30% de nuestro establecimiento productivo; el fuego provino de un campo vecino y atravesó la ruta nacional 154”, comenta Alfredo Crespo, integrante del CREA Utracán (región Semiárida).
Si bien gran parte de las empresas de la región cuentan con manejos sistematizados que permiten mitigar los daños provocados por incendios, los bordes de las rutas nacionales y provinciales no suelen contar con tales trabajos preventivos, lo que representa un inconveniente en el período estival.
“Este año se dieron todas las condiciones ambientales para promover la aparición de focos de incendios, por lo que la realización de cortafuegos y picadas resultan indispensables para morigerar los daños”, explica el empresario ganadero.
“Estamos haciendo relevamiento de daños, que por el momento incluyen 20 animales y más de 10.000 metros de alambre, lo que representará un esfuerzo económico y financiero importante para cubrir gastos que no estaban presupuestados”, remarca.
Si bien por el momento pudo reorganizar los módulos forrajeros porque el campo –fundamentalmente dedicado a la cría bovina con algo de recría– venía con una carga animal holgada, se requieren lluvias a partir de febrero próximo para que el campo natural recupere capacidad productiva.
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Incendios en La Pampa
Quemas prescriptas
Un plan de manejo sistematizado de quemas prescriptas implementado por la mayor parte de las empresas agropecuarias de la región semiárida argentina es la manera más efectiva y económica de evitar la destrucción provocada por grandes incendios estivales.
“No es lo mismo un fuego descontrolado que puede afectar tanto al banco de semillas como a los microorganismos presentes en el suelo que una quema prescripta planificada y próxima a una lluvia que preserva los recursos biológicos y permite lograr una rápida recuperación del pastizal para proteger al suelo con una rápida cobertura posterior”, explica Alfredo.
“Con un plan de quemas prescriptas no solamente disminuye el riesgo de calamidades y desastres provocados por grandes incendios, sino que también se propicia un aumento de la biodiversidad de especies tanto vegetales como animales”, añade.
En ese marco, la región CREA Semiárida elaboró un “Manual de quemas prescriptas en el Caldenal” que reúne criterios básicos para realizar una gestión de esa práctica productiva y ambiental.
Adicionalmente, las empresas CREA de la región suelen realizar capacitaciones para el personal en las cuales se determinan protocolos por implementar para situaciones de incendios.
Para realizar la quema prescripta en La Pampa es necesario elaborar un informe técnico en función de los requerimientos legales solicitados por Defensa Civil y la Dirección de Recursos Naturales de la provincia, el cual consiste en la evaluación de la vegetación de los potreros por quemar (densidad y cobertura del estrato arbóreo, arbustivo y herbáceo mediante transectas). El informe lo debe realizar un ingeniero agrónomo o ingeniero en recursos naturales que esté inscripto en la Dirección de Recursos Naturales para realizar dicha tarea. Luego debe establecerse un plan de quemas de cuatro años con la posibilidad de quemar hasta un 25% de la superficie de un establecimiento productivo por año. El intervalo entre quemas en campos naturales debe ser como mínimo de cuatro años. Para más información ver aquí.
Financiación
El Banco Nación (BNA) lanzó esta semana líneas especiales de asistencia financiera destinadas a MiPyMEs afectadas por incendios destructivos en La Pampa y provincias de la región patagónica.
Para inversión el monto máximo por cliente no podrá superar los 100,0 millones de pesos, mientras que el tope máximo para capital de trabajo es de 50,0 millones de pesos.
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Incendios en La Pampa
Para prórrogas o esperas se mantiene la tasa de interés pactada en origen, mientras que para inversiones se aplicará una tasa fija nominal del 30% para los primeros tres años y luego Tamar + 4 puntos porcentuales anuales; ó podrá optarse por una tasa fija nominal del 35%. La tasa Tamar actualmente se encuentra con un costo efectivo anual del 33,6% anual. Para capital de trabajo la oferta será tasa Tamar + 4 puntos porcentuales anuales o una tasa fina nominal anual del 38%.
Las renovaciones y prorrogas se otorgarán por un período de hasta 360 días a contar del primer vencimiento no cancelado. Para inversiones el plazo es de hasta 60 meses, mientras que para capital de trabajo de hasta 36 meses.
El crédito para inversiones y capital de trabajo tendrá un período de gracia de doce meses para plazos mayores a 36 meses, mientras que para plazos menores a esa cifra el período de gracia será de seis meses. La cancelación de los préstamos será mensual, trimestral o semestral de acuerdo con el flujo de fondos del solicitante.
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