14 de mayo de 2024 en Buenos Aires

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a Crea. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE

Soja en Chaco Santiagueño: lecciones de la campaña 2022/23

Pautas presentadas durante una exposición realizada en una jornada técnica organizada por la región CREA Chaco Santiagueño.

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a Crea. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE

En el promedio de las últimas seis campañas desarrolladas en la región CREA Chaco Santiagueño los mejores rendimientos logrados en soja se obtuvieron con siembras realizadas entre el 10 y el 31 de diciembre. Sin embargo, debido a las restricciones hídricas presentes en el ciclo 2022/23, los rendimientos más destacados se obtuvieron en el rango temporal ubicado entre el 20 de diciembre y el 20 de enero.

Diapo1.PNG
Rendimiento según fecha de siembra. Campaña 2022/23. CREA Chaco Santiagueño.

Rendimiento según fecha de siembra. Campaña 2022/23. CREA Chaco Santiagueño.

El hecho de poder esperar la ocurrencia de las primeras lluvias importantes para iniciar las labores de siembras resultó determinante al momento de la conformación del rendimiento final.

Así lo mostraron Leonardo Fogar, coasesor del CREA Sanavirones, y Fernando Schiro, asesor del CREA Sudeste Santiagueño, durante una presentación realizada en una jornada técnica organizada en la ciudad de Charata por la región CREA Chaco Santiagueño.

Las variedades más utilizadas en la región en 2022/23 fueron DM 60i62 IPRO, DM 67i70 IPRO STS y DM 75i75 IPRO; entre las tres sumaron el 80% del área total. El ranking de adopción fue seguido por AW 6410 IPRO, NS 6721 IPRO STS y DM 80K80 SCE, las cuales, junto con las tres primeras, sumaron un total del 86%.

Si bien la concentración genética es elevada, en la campaña 2022/23 se emplearon en la región 38 cultivares versus 29 en 2021/22, lo que evidencia una tendencia orientada a buscar “techos” productivos más elevados con la incorporación de nuevas herramientas, como es el caso de las tecnologías Enlist y Conkesta.

El uso de cultivares con grupo de madurez VI corto es preponderante; sin embargo, se observa una tendencia a incrementar la utilización de variedades con grupos más largos.

Diapo2.PNG
Evolución del grupo de madurez y de cultivares empleados.

Evolución del grupo de madurez y de cultivares empleados.

En el ciclo 2022/23 se realizó un ensayo comparativo de rendimiento de 19 cultivares de soja en once sitios (Pampa del Infierno, Coronel Rico, Otumpa, Gancedo, Pozo del Toba, Tintina, Weisburg-Quimilí, Bandera, Cuatro Bocas, Desierto y Frías), el cual mostró en promedio comportamientos destacados de DM 80k80 SCE, P75A06 SCE, 68 MS01, DM 64k64 SCE y NEO 69S23 CE.

Diapo3.PNG
Ensayo comparativo de rendimientos de cultivares de soja en once sitios de la región CREA Chaco Santiagueño. Campaña 2022/23.

Ensayo comparativo de rendimientos de cultivares de soja en once sitios de la región CREA Chaco Santiagueño. Campaña 2022/23.

En la última campaña se observó una respuesta productiva importante con aplicaciones de fungicidas, la cual se explica por los daños generados por ataques de orugas medidoras (Rachiplusia nu) que afectaron a cultivares de soja con el evento Bt que contiene la proteína Cry 1Ac (Intacta).

Diapo4.PNG
Participación de fungicidas empleados en 2022/23 en la región CREA Chaco Santiagueño y rendimiento promedio de soja con y sin fungicida.

Participación de fungicidas empleados en 2022/23 en la región CREA Chaco Santiagueño y rendimiento promedio de soja con y sin fungicida.

Ese fenómeno representa una señal de alerta y muestra la importancia de cuidar la tecnología Bt correspondiente a la proteína Cry1F (Conkesta) por medio de la realización de “refugios” adecuados que representen un 20% del área del lote.

El propósito del “refugio”, integrado por plantas no-Bt, es precisamente generar adultos susceptibles que se puedan cruzar con los resistentes eventualmente presentes en el lote de soja Bt, de manera tal que no se produzca el “quiebre” de la tecnología. Si bien se trata de una práctica agronómica que puede llegar a generar algunas dificultades operativas, la alternativa de no hacerlo y que las plagas se hagan resistentes a las proteínas Bt, representaría regresar a los problemáticos manejos realizados veinticinco años atrás.

Dejá tu comentario

Contenido Relacionado