En el sector agropecuario los contratos no son sólo acuerdos comerciales, sino herramientas estratégicas que impactan directamente en la rentabilidad si se realizan con una adecuada planificación fiscal.
La gestión de contratos agropecuarios debe evolucionar desde un enfoque operativo hacia una visión integral. En un entorno donde los márgenes son cada vez más sensibles a la carga fiscal, cada decisión al respecto puede marcar la diferencia.
“El impuesto a los Ingresos Brutos en los contratos de arrendamiento en la mayoría de las provincias es muy elevado y es factible reducir ese costo con un diseño adecuado, siempre que las circunstancias de la empresa y el negocio lo permitan”, indica Josefina Bavera, socia del estudio contable Bavera & Asociados.
“En la provincia de Córdoba, por ejemplo, los contratos de aparcería están exentos de Ingresos Brutos, lo que implica que, en caso de poder establecer un acuerdo asociativo, es factible reducir el costo tributario”, añade.
En el caso de un contrato de pastoreo, el mismo no está alcanzado por el IVA, mientras que en un contrato de pastaje sí debe abonar IVA, ya que el titular del inmueble no cede el uso del campo (situación que sí se presente en el pastoreo), sino que presta un servicio.
“El contrato de pastaje puede eventualmente ser empleado por una empresa mixta para reducir saldos a favor técnicos de IVA generados por la actividad agrícola”, apunta Bavera.
“En las diferentes situaciones y modelos de negocios es posible realizar una planificación tributaria por medio del diseño contractual, para lo cual, por supuesto, se requiere más tiempo y un análisis adecuado”, remarca.
ganaderia
Valuación de la hacienda
Por otra parte, el diseño contractual en el ámbito ganadero debe considerar los cambios introducidos por el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI) –pendiente de reglamentación por parte del Poder Ejecutivo nacional–, que implementó una modificación en el sistema de valuación de hacienda para los establecimientos de invernada y/o engorde a corral, de manera tal de reducir el resultado por tenencia de cada ejercicio en lo que respecta a la determinación del impuesto a las Ganancias.
Eso implica que los titulares de los establecimientos de invernada y/o engorde a corral ahora podrán valuar sus existencias por los métodos contables empleados por las empresas de cría, lo que favorece la inversión en hacienda por parte de tales empresas ganaderas.
“Es importante conocer las herramientas disponibles, pero no existen recetas únicas, porque cada estrategia debe confeccionarse en función de la estructura organizacional de la empresa y de su capacidad productiva”, resume Bavera, quien es la facilitadora del curso de capacitación CREA “Contratos agropecuarios y su tratamiento impositivo”.
El curso, que se llevó a cabo en el presente mes de abril, tiene una nueva edición en agosto próximo. Consiste en dos módulos de dos horas por un entorno virtual los días 5 y 12 de agosto de 2026.
El curso, que comprende contratos tanto ganaderos como agrícolas está destinado a empresarios agropecuarios, gerentes de finanzas, asesores legales y contadores de empresas agropecuarias. Para mayor información ver aquí.