Negocio ganadero
Los precios no aseguran renta en el negocio ganadero. La gestión empresarial –más allá de cuán favorable pueda resultar la coyuntura– resulta clave para poder consolidar sistemas exitosos.
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SUSCRIBITEGanadería argentina. La importancia de la gestión empresarial para consolidar el negocio ganadero. Charla de Osvaldo W. Luna.
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SUSCRIBITELos precios no aseguran renta en el negocio ganadero. La gestión empresarial –más allá de cuán favorable pueda resultar la coyuntura– resulta clave para poder consolidar sistemas exitosos.
La adecuada elección del ambiente es una de las claves del negocio de cría bovina, ya que el valor del arrendamiento o costo de oportunidad de la tierra a partir de cierto nivel comienza a diluir los incrementos de productividad generadas por una mayor carga animal.
En cría, a veces más es menos, porque la máxima producción física no garantiza el mayor beneficio económico. “Los sistemas más exitosos son aquellos que alcanzan una escala óptima de eficiencia, maximizando el retorno de la inversión al minimizar el costo unitario de producción. Intensificar la carga incrementa la estructura de costos de tal manera que puede reducir la rentabilidad a niveles comparables con un sistema extensivo de baja carga”, indicó Osvaldo W. Luna, asesor del CREA Ganaderos del Noroeste y coordinador técnico de Ganadería de la región CREA Córdoba Norte.
“Los sistemas de cría mejoraron los márgenes económicos con respecto a sus números históricos, pero los buenos precios no aseguran la renta. La producción es una parte del negocio y el costo de oportunidad de la tierra define en alta proporción de la suerte del negocio”, añadió durante una charla ofrecida en una jornada técnica ganadera organizada por la región CREA Córdoba Norte en la sede la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).
En el negocio de la recría, la productividad del recurso forrajero junto con un aprovechamiento del mismo representan los factores determinantes para diluir costos fijos y operativos por hectárea, de modo tal de lograr reducir el costo por kilo producido y generar un negocio rentable.
La gestión profesional del pasto, ya sea sobre base alfalfa o megatérmicas, representa la diferencia entre el cielo y el infierno en el negocio de la recría.
“La recría bajo alfalfa cuenta con alto potencial, pero es clave ser muy eficientes en el diseño y aprovechamiento de la base forrajera. La recría sobre megatérmicas es muy competitiva en lo que hace al costo producido del kilogramo de carne, pero tiene –para bien o mal– una mayor sensibilidad de márgenes logrados en función de las variaciones de la oferta forrajera”, apuntó Osvaldo.
Los corrales de recría y engorde representan, por su parte, una herramienta para complementar el sistema pastoril, especialmente con relaciones carne/grano que son muy favorables para la actividad ganadera en términos históricos.
“En terminación a corral estamos observando el ingreso de novillitos más pesados –con 320 a 350 kilogramos– con engordes más extensos que buscan agregar más kilos y lograr novillos con 480 a 500 kilos finales”, destacó.
“La coyuntura es propicia para el sector ganadero, pero las empresas que pueden aprovecharla en toda su magnitud son aquellas que recolectan datos y gestionan información, trabajan en red y cuentan con equipos capacitados y motivados, además de estar en permanente búsqueda de oportunidades”, concluyó.