Resultados de los ensayos de genética, densidad, nutrición y sanidad de soja
En la campaña 2025/26 la región CREA Litoral Sur llevó a cabo ensayos de cultivares de soja en siete sitios, de los cuales cuatro fueron con siembras de primera, mientras que los restantes tres correspondieron a planteos de segunda.
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El rendimiento promedio de estos ensayos de primera siembra fue de 3075 kg/ha, variando desde 3839 hasta 2175 kg/ha en Bovril y La Paz respectivamente.
En los cuatro ensayos existieron diferencias significativas en rendimiento entre variedades, aunque en La Paz el efecto variedad fue de menor magnitud.
Los cultivares más destacados en el promedio de ambientes explorados fueron DM 60i62 IPRO con un rendimiento índice del 110,4, NEO 50S22 Se (108,4), 63 MS01 CE (107,4), 62 MS02 E (107,2), NS 5421 STS (106,4), BRV5 6123S CE (104,8) y IS 60.1 SE (103,7).
La confrontación del coeficiente de variación con el rendimiento de cada material permite incorporar al grupo de mejor comportamiento a BRV5 6123S CE por la alta estabilidad que tuvo en la experimentación. Los cultivares BIO 6.11, IS 50.3 y P60A03 requieren buenos ambientes para expresar su potencial.
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En lo que respecta a soja de segunda, los mayores rendimientos se lograron en Rincón del Cinto (3423 kg/ha), seguido por el sitio Galarza (3022 kg/ha) y Bovril (2375 kg/ha).
Siendo trigo el antecesor común, es posible asumir que el mayor rendimiento en Rincón del Cinto se debe a su siembra más temprana (22 de noviembre) respecto de las siembras del 11 y 12 de diciembre de los otrosensayos. El bajo rendimiento de Bovril también pudo haber estado influenciado por la ausencia de fertilización fosforada en este ensayo.
Tres materiales se destacaron en el promedio de los tres sitios: BRV 6424 SCE, DM 60I62 IPRO y P 51A25 SE, teniendo esta última la mayor estabilidad de rendimiento de todas las variedades evaluadas.
El recambio varietal hace que solo siete variedades participaran continuadamente en las redes de ensayos en las últimas tres campañas y cuatro en las últimas cuatro. Con esa limitación, es destacable la conducta de DM 60I62IPRO con índices superiores y 62MS02 E en cuatro campañas consecutivas, a las que se agrega BRV5 6123S CE a lo largo de tres ciclos de ensayos
Densidad
Durante la campaña 2024/25 se desarrollaron tres ensayos específicos para evaluar cambios en la densidad de plantas sobre una misma variedad y demás condiciones culturales.
El incremento de rendimiento por aumento de densidad fue muy significativo en La Paz (La Domi) por sobre planteos de 8,5 a 10,5 plantas/metro cuadrado. Por el contrario, en Montoya (establecimiento San Fernando) no se detectaron respuestas a densidad por sobre las 18 plantas/metro cuadrado iniciales.
Eso puede ser explicado por las calidades de ambientes diferenciales entre sitios, siendo Montoya un ambiente menos restrictivo al crecimiento, lo que habría permitido que el rendimiento individual (por planta) compensara la baja población. Por el contrario, el sitio La Paz presentó más altas restricciones, sumado a su fecha de siembra más tardía, lo que generó respuestas lineales a la densidad en todo el rango explorado.
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Tratamiento de semilla
La necesidad de uso de terápicos de semilla en soja es cada vez mayor debido a la menor rotación de cultivos en siembra directa, lo que ha incrementado la presencia de hongos patógenos en los suelos (Rizoctonia, Fusarium; Phytophthora, Macrophomina, etcétera).
Tampoco deben descartarse factores tales como mayor cobertura de rastrojos, incrementos en la velocidad de siembra y calidad de semilla subóptima, lo que genera ambientes más desafiantes para la implantación y crecimiento inicial.
Durante el ciclo 2024/25 se realizaron cuatro ensayos probando tratamientos mayoritariamente de composición biológica, solos (un tratamiento) o combinados con productos de síntesis comparativamente a la tecnología frecuente de productos de base química exclusivamente (dos tratamientos). La respuesta promedio de toda la experimentación fue de 349 kg/ha, con mínimo de 163 kg/ha en y un máximo de 526 kg/ha.
Las elevadas respuestas en rendimiento final tuvieron una muy clara asociación con los incrementos en el stand de plantas, particularmente en el ensayo de mayor respuesta promedio (La Paz), donde se relevó la menor calidad de la semilla empleada, con un poder germinativo de muestra sin tratar de solo el 49%.
Nutrición
Durante la campaña 2024/25 se instaló un ensayo de fertilización en Montoya sobre soja de primera con antecesor maíz sembrando con la variedad DM 60E60.
El análisis de suelo reveló concentraciones por sobre los niveles de suficiencia y una leve deficiencia en Zinc (Z). También se evidencia un valor muy bajo de Nan, indicando una limitada capacidad de suministro de nitrógeno disponible hacia los cultivos en crecimiento.
Los resultados mostraron las máximas respuestas con la combinación de 80 kg/ha de fosfato monoamónico (MAP) y 100 kg/ha de cloruro de potasio (KCl) (+525 kg/ha), donde el aporte de potasio (K) incrementó el rendimiento en +133 kg/ha respecto de solo MAP, contrariamente a lo esperado en función del alto nivel de K en suelo. La respuesta incremental a fósforo (P) entre 40 kg/ha y 80 kg/ha de MAP fue de +334 kg/ha, lo que sorprendió a partir de la concentración inicial relevada en suelo (28,8 ppm).
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Las conductas observadas ante el agregado de P y K confirman la insuficiencia de considerar sólo el análisis de suelo como referencia para adoptar criterios de fertilización. Por el contrario, un sistema inteligente de decisión debe considerar primariamente el potencial de demanda del cultivo definido por el rendimiento que en este caso fue del orden de los 4200 kg/ha.
Además, si bien el agregado de urea no incrementó el rendimiento en grano, sí provocó incrementos significativos en el crecimiento inicial (cobertura del canopeo) en relación a solo la aplicación de MAP, fenómeno que es cada vez más visible en los planteos de soja, lo que sugiere limitaciones por nitrógeno, las cuales corren el riesgo de no ser compensadas a posteriori por fijación biológica en la medida que los rendimientos se eleven.
Tratamientos foliares
En la última campaña se realizaron cuatro ensayos en los sitios Montoya (San Fernando) y Las Garzas (Sabacho). En ambos sobre soja de primera y de segunda siembra.
En un contexto sanitario de baja presión de enfermedades, los tratamientos con fungicidas químicos superaron en respuesta a los de base biológica, aunque estos últimos también mostraron eficacia en el control de síntomas. La magnitud de respuesta fue variable según el sitio, pero la aplicación en R3 resultó suficiente (sin ventajas claras de esquemas dobles).
Los cinco tratamientos que menos respondieron (incluyendo el testigo), no tuvieron fungicida químico, lo que supone que el reductor del rendimiento principal fueron las enfermedades, por lo que los productos no fungicidas (multinutrientes, aminoácidos, bacterias, etcétera) no respondieron en la misma magnitud.