20 de agosto de 2026 - 09:30 Por CREA Área de Lechería
Salarios en la lechería argentina
La actividad lechera representa una fuente genuina de progreso social para aquellas familias que estén dispuestas a trabajar en ámbitos rurales, aunque esa oportunidad no se ajuste a todos los perfiles laborales disponibles en el mercado de trabajo. Así lo determinó un relevamiento realizado en la cuenca Mar y Sierras en base a datos aportados por once empresas lecheras que cuentan con un total de 156 empleados.
Del universo analizado, un total de 67 familias residen en establecimientos productivos con vivienda y servicios cubiertos de electricidad, gas y conexión a internet.
“Debido al crecimiento relativo del componente de alquileres y servicios en los presupuestos familiares, una oferta laboral que cubra esos gastos adquiere en la actual coyuntura una ventaja competitiva enorme, más allá de las circunstancias presentes en cada caso particular”, señala Ignacio Laulhe, coordinar del relevamiento y asesor de los grupos CREA Tambero Mar y Sierras y CREA Quesero.
En el relevamiento también se detectó que todas las empresas ofrecen mercadería a los empleados, ya sea a través de combustibles, alimentos, artículos de limpieza y hasta dinero en efectivo para compras de almacén.
Un aspecto importante del revelamiento consistió en verificar si existía conocimiento sobre la dinámica familiar presente en los establecimientos, ya que el rol activo de los mujeres representa un factor asociado al equilibrio de la comunidad.
El trabajo muestra que en el último año los ingresos de los trabajadores asociados al precio del litro de leche disminuyó en términos relativos con respecto al de los empleados con salarios fijos, lo que se explica por el estancamiento del valor de la leche. En algunos casos esa circunstancia obligó a realizar asignaciones discrecionales para compensar la caída del salario.
Rotación laboral
Existe una correlación entre la edad promedio de los trabajadores y la rotación laboral, lo que se explica tanto por factores generacionales como económicos. “La baja o alta rotación, en la actual coyuntura, no representa un indicador con información cualitativa en sí mismo, porque existen empresas diseñadas para personas que no buscan trabajos estables, sino experiencias laborales”, apunta Ignacio.
“La tecnología nos permite ahora simplificar y automatizar procesos que antes dependían de personas y eso contribuye a diseñar esquemas que puedan funcionar con altas rotaciones”, añade.
Por supuesto, esa premisa no se cumple con cualquier perfil, sino con uno específico, ya que el trabajador debe lograr una rápida adopción de los conocimientos necesarios para llevar adelante la tareas asignadas.
Al analizar la eficiencia del trabajador por empresa, se evidenciaron dispersiones muy significativas, las cuales se fundamentan en factores tanto de infraestructura como metodológicos, organizacionales y climáticos.
“El factor común observado en el relevamiento –más allá de las particularidades de cada situación– es que la mayor eficiencia laboral se logra en aquellos casos con rotaciones en un nivel medio, lo que tiene cierta lógica, porque el aire fresco incorporado por nuevos trabajadores se combina más armónicamente con el conocimiento de las tareas aportado por los trabajadores con experiencia”, comenta el asesor de empresas.
Edad promedio y antigüedad del trabajador por empresa, tasa de rotación laboral y comparación con indicadores de eficiencia laboral del último ejercicio consolidado (2024/25).
Al poner la lupa en las diferentes actividades presentes en el tambo, se detectaron dispersiones considerables, como es el caso de los guacheros, donde el relevamiento registró un rango de 17 a 84 terneros atendidos por persona, lo que se explica por el tipo de guachera, la infraestructura disponible y la estacionalidad de las pariciones.
Dinámica organizacional en el sector de guachera, animales gestionados y estimación de la eficiencia laboral.
En lo que respecta a los ingresos salariales de los guacheros, el relevamiento detectó que algunas empresas abonan una remuneración fija, mientras que otras aplican componentes variables en diferentes proporciones.
“El mapeo de las tareas y responsabilidades de las distintas actividades presentes en un tambo es importante porque, al momento de realizar comparaciones de salarios entre empresas, el aspecto clave es definir en primer instancia si se están evaluando puestos equivalentes”, remarca.
Competitividad del puesto de trabajo
Por otra parte, la competitividad de un puesto de trabajo no solo se determina en función del aspecto salarial, sino a través de las comodidades que ofrece la empresa para facilitar la tarea de los trabajadores.
En ese sentido, en la muestra se relevaron situaciones dispares en cuanto al diseño de los tambos, las cuales determinan el tiempo requerido para el ordeñe y, por lo tanto, la exigencia requerida al trabajador.
Diseño de tambos, cantidad de vacas en ordeñe y horas requeridas para la tarea en tambos convencionales (no considera robots)
La muestra se integró con los diferentes puestos presentes en un tambo: encargado general, encargado de recría, franquero, guachero, inseminador/vaquero, puntero, tractorista y tambero mediero, entre otras posiciones.
“Más allá de cuán sofisticada sea la metodología empleada, es importante realizar relevamientos sistemáticos para poder contar con registros que nos permiten en las reuniones CREA trabajar en cuestiones relativas a la gestión de personas”, expresa Ignacio.
“Estos relevamientos brindan la posibilidad que cada empresario o gerente cuente con un punto de partida para poder evaluar aspectos de mejora por implementar”, resume.
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