ver más

El futuro en tiempo real: inteligencia artificial, aceleración y la redefinición del trabajo

Inteligencia artificial, aceleración y la redefinición del trabajo. Una conferencia del especialista en innovación Sebastián Campanario.

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a Crea. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
18 de agosto de 2026 - 10:42 Por CREA Región Sudoeste | SUO

Inteligencia artificial y factor humano

El futuro ya no es lo que va a venir, sino lo que está sucediendo en tiempo real. Tecnologías disruptivas, como la inteligencia artificial, están transformando la economía y la manera en la que hacemos las cosas, lo que obliga a redefinir el valor del factor humano en la cadena de creación de valor.

“Nunca me pasó que las notas de innovación queden viejas de un día para el otro. En 2026, lo que tradicionalmente ocurría en varios años, está sucediendo con una gran aceleración”, destacó el economista y periodista especializado en innovación, Sebastián Campanario, durante una conferencia ofrecida en el Congreso CREA Sudoeste, llevado a cabo en la Sociedad Rural de Coronel Suárez.

Ese fenómeno se confirma en plataformas de predicción colectiva como Metaculus, donde metas tecnológicas estimadas originalmente para 2035 se han reajustado hacia horizontes tan cercanos como 2028 o 2030.

Si hasta 2025 la inteligencia artificial impactaba principalmente en niveles micro (optimizando tareas puntuales en sectores o verticales específicos), el escenario actual refleja un impacto macroeconómico directo sobre la productividad, el crecimiento y el empleo.

Tres fenómenos clave marcan ese hito, uno de los cuales es el de las funciones agénticas: el paso que va de hacerle preguntas a las plataforma de inteligencia artificial a encargarle la ejecución autónoma de flujos de trabajo complejos.

Parte de ese proceso puede evidenciarse con el surgimiento de “unicornios unipersonales”, es decir, emprendimientos o empresas tecnológicas exitosas y con una elevada monetización que son operadas por una sola persona, como es el caso de OpenClaw, un agente de inteligencia artificial autónomo y de código abierto que se ejecuta de forma local en la computadora del usuario para automatizar tareas mediante lenguaje natural.

Para poder llevar a cabo tales avances, se requiere una inversión masiva en infraestructura. Al respecto, en mercados líderes como EE.UU., la construcción de metros cuadrados destinados a centros de datos está alcanzando e incluso superando la edificación orientada a vivienda humana.

En el debate contemporáneo conviven dos visiones: la de los tecnólogos y magnates de Silicon Valley, alineados con una expectativa de cambio disruptivo inmediato, y la de los investigadores en ciencias sociales, que ponen el foco en las fricciones que la irrupción tecnológica produce en el mundo real.

Campanario subrayó que la clave no reside únicamente en la tasa de avance de la tecnología, sino en la tasa de absorción por parte de las personas y las organizaciones, ya que la inteligencia artificial por sí misma no produce avances.

“Un dato central para moderar la ansiedad es el nivel actual de penetración: solo el 0,3% de la población mundial utiliza herramientas pagas de inteligencia artificial”, indicó.

La escasez en la era algorítmica

Citando al economista Alex Imas, actualmente director de Economía de la unidad de Inteligencia Artificial General de Google DeepMind, Campanario enfatizó que a medida que la disrupción tecnológica se consolida, los activos verdaderamente escasos en la economía vuelven a ser los profundamente humanos.

Este año Imas publicó un artículo titulado ¿Qué escaseará? (What will be scarce?), en el cual se destaca que ciertas empresas están revalorizando el factor humano como componente clave del negocio. Tal es el caso, por ejemplo, de Starbucks, que está contratando más baristas por establecimiento, sin poner tanto el foco en la automatización, porque entendieron que los clientes valoran esa experiencia por encima de cualquier otra.

Así como muchos rubros están registrando una transformación radical de la mano de la tecnología, ese proceso, lejos de invalidar el factor humano, lo refuerza al crear una suerte de “sector relacional”, en el cual la generación de valor se sustenta en valores tales como la confianza, la autenticidad, la creatividad genuina y la empatía.

Respecto al mercado laboral, el economista dijo que el impacto no se traduce necesariamente en la eliminación masiva de puestos, sino en la transformación radical de sus componentes. “No se va a perder el trabajo; lo que estamos perdiendo es la descripción tradicional del trabajo”, aseguró.

El reemplazo, por otra parte, afecta de manera desigual a las distintas tareas. Mientras que actividades administrativas o de análisis inicial experimentan altas tasas de automatización, la gestión estratégica y el trabajo de campo se mantienen con altos márgenes de resguardo.

Estrategias

Para subirse a esta ola sin abrumarse por la oferta de miles de aplicaciones, la sugerencia práctica de Campanario consiste en adoptar un hábito de “cacharreo estratégico”, que consiste en dedicar algunas horas a la semana a interactuar directamente con las nuevas herramientas para explorarlas

Sebastián Campanario

“La velocidad del cambio hace que los marcos teóricos tradicionales queden obsoletos rápidamente; el aprendizaje más valioso surge de la práctica directa”, afirmó

La aceleración constante puede derivar en altos niveles de incertidumbre y sesgos de ansiedad que llevan a tomar decisiones apresuradas. Frente a esto, Campanario propone integrar la innovación con el bienestar personal, gestionando los tiempos de maduración de las ideas, de manera tal de lograr un equilibrio entre la transformación sostenible y el equilibrio personal.

El escenario actual no exige cambiar todo de un día para el otro, sino desarrollar una visión estratégica de mediano plazo. “La ventaja competitiva no pertenecerá a quienes reaccionen con pánico ante cada novedad tecnológica, sino a quienes sepan absorber las nuevas herramientas con sentido pragmático, preservando los valores de confianza y creatividad humana en el centro de sus organizaciones”, resumió.

Los derechos sobre esta nota y su contenido pertenecen a AACREA. Si querés compartir esta información y/o citarla, te pedimos que menciones a Contenidos CREA como origen e incluyas el enlace a la nota original. ¡Muchas gracias!

Temas

Dejá tu comentario

Contenidos relacionados

Economía argentina

Economía argentina: un cambio estructural con grandes desafíos por delante

Gestión de personas

Gestión de personas con Xavier Marcet: la empresa como comunidad de personas y no como mero negocio

Empresa familiar agropecuaria

Empresa familiar agropecuaria: del "no se puede" a desafiar los propios límites

Mercados

Flash de mercados: informe de granos al 13/08/26 - Cultivo de trigo afectado por el conflicto Rusia-Ucrania

Gestión de procesos

Gestión de procesos: filosofía Kaizen, liderazgo y compromiso

Te puede interesar

Economía argentina

Economía argentina: un cambio estructural con grandes desafíos por delante

Gestión de personas

Gestión de personas con Xavier Marcet: la empresa como comunidad de personas y no como mero negocio

Empresa familiar agropecuaria

Empresa familiar agropecuaria: del "no se puede" a desafiar los propios límites