15 de julio de 2026 en Buenos Aires

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Cultivo de soja: Una campaña favorable puso a prueba el potencial de las variedades

En Córdoba Norte evaluaron 19 variedades del cultivo de soja, con rendimiento promedio 42 qq/ha y diferencias de hasta 9,5 qq/ha entre materiales.

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Por CREA Región Córdoba Norte | COR

En la campaña 2025/26, la Red de Ensayos Comparativos de Rendimiento (ECR) de la región CREA Córdoba Norte evaluó 19 variedades del cultivo de soja en diez localidades, registró un rendimiento promedio de 42 qq/ha y encontró diferencias de hasta 9,5 qq/ha entre materiales.

La red se desplegó en diez sitios del norte de Córdoba —Monte Cristo, Laguna Larga, Capilla de los Remedios, San José de La Dormida, Las Arrias, Mi Granja, Sacanta, Eufrasio Loza, Arroyito y Cañada de Luque—. Allí se evaluaron 19 variedades aportadas por 10 empresas semilleras, a las que se sumó en cada sitio la variedad utilizada comercialmente por el productor como una franja más dentro del ensayo.

En el sitio Mi Granja se llevó a cabo el perfil sanitario completo del conjunto de variedades evaluadas, el cual evidenció una baja presión de enfermedades foliares durante la campaña. Asimismo, por segundo año consecutivo, la Mesa Agrícola alertó sobre la aparición localizada del picudo de la soja en algunos lotes de la red de ensayos.

Los resultados fueron presentados por el equipo técnico de Mesa Agrícola junto a la ensayista responsable de la línea Angeles Sanz y estudiantes de las Facultades de Agronomía de la UNC y UCC, quienes participaron de los ensayos desde la etapa de preparación, siembra y monitoreo, hasta la cosecha. En esta oportunidad, se discutieron y analizaron los factores que regularon los rendimientos y el desempeño de los grupos de madurez, junto a miembros CREA, Asesores y semilleros.

El ambiente volvió a ser el principal factor

Los resultados de la red muestran que, incluso en una campaña de alto potencial productivo, el ambiente continúa siendo el principal determinante del rendimiento. El análisis estadístico realizado sobre los ensayos indicó que el sitio explicó alrededor del 60% de las diferencias observadas entre parcelas, mientras que la tecnología representó el 12% y la genética el 7%.

Los resultados refuerzan la necesidad de seleccionar materiales adaptados a cada ambiente, uno de los principales objetivos de la red, que desde hace más de una década genera información regional para acompañar las decisiones de productores y asesores.

La campaña presentó condiciones favorables para expresar el potencial de los cultivos. Los perfiles comenzaron con un promedio de 196 mm de agua útil, las precipitaciones oscilaron entre 356 y 593 mm según la localidad y las temperaturas extremas fueron escasas. Aunque enero registró un bache de lluvias en algunas localidades, las reservas iniciales y las precipitaciones posteriores evitaron situaciones de estrés severo.

Ese contexto permitió obtener un rendimiento promedio de 42 qq/ha en la red, con techos a nivel de variedad cercanos a los 60 qq/ha en Las Arrias. A nivel de sitio, el ranking lo encabezaron Eufrasio Loza (48,8 qq/ha) y Las Arrias (48,5), seguidos por Sacanta (45,3), San José de la Dormida (43,9), Cañada de Luque (43,1) y Monte Cristo (42,7). Cerraron la tabla Capilla de los Remedios (40,3), Arroyito (37,4), Laguna Larga (35,8) y Mi Granja (34,2), con mínimos individuales de hasta 29 qq/ha en Arroyito.

Rendimiento, estabilidad y adaptación

Los ensayos también aportaron información sobre estabilidad. La brecha entre la variedad de mayor y menor rendimiento alcanzó los 9,5 qq/ha —de 46,9 qq/ha en P 51A25 SE a 37,4 qq/ha en BRV 6424 SCE. Sin embargo, el material más rendidor no fue necesariamente el más estable frente a los cambios de ambiente.

El cruce entre rendimiento y coeficiente de variación (CV) lo confirma: NEO 64S25 SCE fue el material más estable de la red, con un CV de 9,8% y un rendimiento promedio de 40,2 qq/ha, mientras que NORD 4824 SE —el segundo de mayor rendimiento, con 45,8 qq/ha— también registró la mayor variabilidad (CV 16,1%), con valores de entre 33,1 y 59,8 qq/ha según el sitio.

Otro indicador analizado fue el porcentaje de sitios en los que cada variedad superó el rendimiento promedio del ambiente en el que fue evaluada. P 51A25 SE lo logró en el 100% de los casos, seguida por NORD 4824 SE y NEO 50S22 SE con 90%, mientras que BRV 5925 CE y BRV 6424 SCE no superaron esa media en ningún sitio.

Los grupos de madurez IV y V fueron los que mostraron el mejor desempeño durante la campaña, con rendimientos promedio de 45,0 y 42,1 qq/ha respectivamente, frente a 40,0 qq/ha del grupo VI —el de mayor participación en la red, con el 47% de los materiales evaluados—. Las diferencias entre grupos de madurez fueron estadísticamente significativas, aunque el ciclo explicó solo el 2% de la variabilidad total de la red.

Los gráficos de regresión ambiental mostraron además que, en general, los materiales de ciclo IV se ubicaron por encima del ambiente, mientras que los de ciclo VI tendieron a copiarlo o ubicarse por debajo, un comportamiento asociado a menor respuesta en ambientes de alto potencial, pero también a mayor estabilidad.

El análisis de los componentes del rendimiento mostró que el número de granos logrados por metro cuadrado se asoció más fuertemente con la productividad que el peso de cada grano. Esa asociación se mide con el coeficiente de correlación, un valor de 0 a 1 que indica qué tan relacionadas están dos variables: cuanto más cerca de 1, más fuerte el vínculo. Fue de 0,686 para los granos por metro cuadrado y de 0,463 para el peso de mil granos, es decir, pesó más en la conformación de rendimiento la cantidad de granos logrados que su tamaño. El promedio de la red fue de 2.400 granos por metro cuadrado y 179 gramos de peso de mil granos.

Respecto a la tecnología incorporada en cada variedad, el análisis encontró diferencias estadísticamente significativas, aunque explicó solo el 12% de la variabilidad total: muy por debajo del ambiente (60%) y por encima de la genética propia de cada variedad (7%). En el ranking lideraron IPRO STS (47,6 qq/ha), que combina resistencia a insectos con tolerancia herbicida, e IPRO (46,9 qq/ha), enfocada solo en la resistencia a insectos, mientras que CE (38,9 qq/ha) —con tolerancia herbicida vía Conkesta y Enlist— fue la única que rindió significativamente menos que el grupo líder.

En conjunto, los resultados muestran que la elección varietal no debería basarse únicamente en el mayor rendimiento alcanzado en una campaña determinada. La adaptación al ambiente y la estabilidad frente a distintas condiciones continúan siendo atributos clave para reducir el riesgo productivo.

Sanidad: baja presión de enfermedades y nuevas alertas

El trabajo de la red se complementó con una evaluación sanitaria realizada junto con el Laboratorio de Fitopatología de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Católica de Córdoba, donde se analizó el comportamiento de 17 variedades frente a las principales enfermedades foliares del cultivo.

Las enfermedades de fin de ciclo estuvieron presentes, aunque con una intensidad menor a la registrada en campañas anteriores. Se detectaron mancha marrón, tizón morado de la hoja y mancha ojo de rana, con diferencias entre variedades, pero bajo una presión sanitaria moderada.

También se registraron, con incidencia muy baja, los primeros síntomas de roya asiática, algunos casos aislados de síndrome de la muerte súbita, además de la presencia esporádica de mildiu y mancha difusa. Ninguna de estas enfermedades comprometió el comportamiento general de los materiales evaluados, aunque su detección refuerza la importancia del monitoreo temprano.

A este contexto se suma un desafío fitosanitario emergente para la región: la expansión de Rhyssomatus subtilis (picudo de la soja). La plaga fue detectada en Córdoba durante las campañas 2024/25 y 2025/26, confirmándose además su presencia en algunos sitios de la red de ensayos. Frente a este escenario, la Mesa Agrícola destacó la necesidad de fortalecer el monitoreo de los lotes, promover la detección temprana y aplicar estrategias de manejo oportunas, teniendo en cuenta que su principal vía de dispersión es de origen antrópico.

El informe completo se pueden consultar en la web de la región Córdoba Norte https://creacordobanorte.org.ar/id-creacor/

En la sección "Informes" podrás acceder a todo el material técnico generado por la Mesa Agrícola, incluyendo informes de campañas anteriores, resultados de ensayos y futuras publicaciones.

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