5 de febrero de 2026 en Buenos Aires

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Planeamiento estratégico, innovación y visión para potenciar el negocio de producción y exportación de ciruela

El planeamiento estratégico es un factor clave que consolida el crecimiento. Un aspecto de la gestión empresarial rural impulsado en el ámbito del CREA Nómade.

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El planeamiento estratégico es un factor clave para consolidar el crecimiento de una empresa. Pero no todas las organizaciones encuentran la manera de implementarlo. La Reserva S.A. logró hacerlo y transformar el negocio de la ciruela con la ayuda del CREA Nómade.

La Reserva S.A., parte del grupo empresarial liderado por Carlos Araujo, un reconocido emprendedor rosarino y figura del rugby nacional, se ha consolidado dentro de un conglomerado que incluye ramas industriales, comerciales, inmobiliarias y agropecuarias.

La división agropecuaria cuenta con tres unidades de negocio bien diferenciadas: una empresa ganadera en San Luis, una unidad vitivinícola integrada en Mendoza (Bodega Araujo) y una tercera especializada en la producción y exportación de ciruelas orgánicas. Esta última se ha transformado en un verdadero caso de estudio por su dinámica de crecimiento.

Con una superficie que la posiciona como la tercera mayor empresa argentina del rubro y la primera en producción orgánica, la compañía produce, seca, empaca y exporta ciruelas mayoritariamente a EE.UU. y Europa. Esta orientación exportadora ha sido posible gracias a un enfoque claro en la calidad del producto, el uso de tecnología y una planificación estratégica sostenida.

Este proceso de transformación no fue casual ni improvisado. En 2015, a partir de una recomendación de los integrantes del entonces CREA San Rafael, se identificó que la empresa estaba dispersa en múltiples actividades productivas –desde zapallo hasta queso de cabra–, lo que restaba capacidad de enfoque y eficiencia. Esta señal de alerta dio inicio a un proceso de introspección y reestructuración estratégica que marcaría un antes y un después.

“En 2016 decidí sumarse al Programa de Dirección de Empresas Agropecuarias (PDEA) realizado por CREA y comencé a estudiar en profundidad todo lo relacionado con planificación estratégica, lo que resultó clave para transformar el negocio”, recuerda Francisco Araujo, encargado del unidad de ciruelas de La Reserva S.A.

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Francisco Araujo

Francisco Araujo

Una vez finalizado el PDEA, Francisco, junto a otros empresarios que realizaron la capacitación, continuaron trabajando en grupo con metodología CREA, aplicando los conocimientos adquiridos durante el programa, con foco en la gobernanza, la estrategia y su implementación.

En 2019 el grupo se sumó a la red, como CREA Nómade, uno de los grupos de estrategia que, si bien emplean la metodología CREA, lo hacen con un formato no convencional, en el que las reuniones pueden tener mayor periodicidad y menor duración, además de realizarse en formato virtual.

“El CREA Nómade me permitió identificar las debilidades que teníamos para poder transformarlas en fortalezas, algo que no es sencillo de implementar en empresas medianas, para lo cual resulta esencial disponer de una guía que ayude a priorizar y focalizar la energía y los recursos de manera estratégica”, remarca.

Uno de los cambios más significativos fue la modernización de la producción de ciruelas. Se identificó como principal debilidad la baja productividad del sistema, producto de una escasa inversión en tecnología, lo que generaba producciones variables –tanto en cantidad como calidad– difíciles de proyectar, lo que a su vez tornaba dificultosa la gestión comercial.

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Mallas antigranizo

Mallas antigranizo

“Estábamos compitiendo con productores de todo el mundo sin riego tecnificado, sin mallas antigranizo y cosecha mecanizada; cuando logramos incorporar tecnología a la producción, los rendimientos se duplicaron y la calidad se mejoró sustancialmente. Esto nos permitió entrar ya en la zona de rentabilidad positiva”, señala Francisco.

A nivel comercial, otra debilidad clave fue la dependencia de un solo comprador. Aunque ese cliente es la empresa número uno del mundo en el rubro, el riesgo era evidente. Esto llevó a la compañía a abrirse al mercado internacional, participar en ferias, fortalecer su presencia institucional y formar parte de la Asociación Mundial de la Ciruela (IPA por sus siglas en inglés), lo que permitió ampliar su red de clientes y diversificar los destinos de exportación.

“Me involucré mucho institucionalmente a nivel mundial y me aceptaron para representar a la Argentina en la Asociación Mundial de la Ciruela y eso nos abrió muchísimos caminos y puertas de conectarnos con diferentes empresas importadoras”, apunta.

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Francisco Araujo (izq) en la Feria de Anuga (Alemania)

Francisco Araujo (izq) en la Feria de Anuga (Alemania)

Otro hito fue la adquisición de un secadero propio. El servicio tercerizado que utilizaban no garantizaba los estándares de calidad exigidos por los compradores internacionales, especialmente en el contexto de una producción orgánica donde la trazabilidad es fundamental. Tras varios años de trabajo estratégico, se logró concretar la inversión en un secadero propio, elevando los estándares del proceso y asegurando la calidad del producto final.

Tecnología

Uno de los avances más impactantes fue la mecanización de la cosecha. Mediante maquinaria especializada fabricada en la Argentina, se logró reemplazar el trabajo manual por un sistema que mejora la recolección y reduce costos.

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Cosechadora de ciruelas

Cosechadora de ciruelas

Esta tecnología, importada conceptualmente desde California y adaptada al contexto local, contribuye además a conservar la calidad de la fruta hasta el ingreso al secadero, ya que la recolección manual registra una elevada variabilidad de situaciones.

También se avanzó en sistemas de riego antiheladas. En una zona vulnerable a heladas primaverales, se implementó un sistema de aspersión que, al cristalizar el agua en el momento crítico, libera calor y protege las flores de la ciruela. El hielo actúa como una suerte de aislante y contribuye a mantener una temperatura más alta en las ramas de los ciruelos.

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Ciruela

La ciruela D'agen –variedad especial para comercializar deshidratada– se cosecha en Mendoza en el mes de febrero para enviarse inmediatamente al secadero, donde su tamaño se reduce a un tercio del volumen de la fruta fresca. El producto, una vez disecado, puede conservarse en buenas condiciones por un plazo de hasta dos años.

La mayor parte de los envíos se realizan a través de Chile, ya que el país vecino cuenta con servicios logísticos más económicos, incluso con fletes que atraviesan el Canal de Panamá para dirigirse a los puertos de Europa o de la costa este de EE.UU.

La salida por el puerto de Buenos Aires –más onerosa– se emplea eventualmente en invierno cuando, por razones estacionales, no es factible atravesar la cordillera para llegar hasta Chile.

Gestión empresarial rural

La autonomía con la que se gestionan las distintas unidades del Grupo Araujo es otra de las claves del éxito de la organización. Carlos Araujo brinda una amplia libertad a los profesionales que gestionan las diferentes áreas para tomar decisiones operativas. La estrategia y las grandes inversiones se analizan y deciden en conjunto, pero el día a día es conducido con autonomía por cada responsable, que en su mayor parte son parte de la familia.

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Francisco Araujo en California junto a integrantes de la corporación Sunsweet

Francisco Araujo en California junto a integrantes de la corporación Sunsweet

Este modelo de liderazgo ha permitido a la empresa no sólo adaptarse a los desafíos del entorno, sino también anticiparse a ellos. La visión del accionista, combinada con la profesionalización de la gestión, ha sido fundamental para ejecutar una transformación que abarca lo técnico, lo comercial y lo organizacional.

Desde la participación activa en mercados internacionales hasta la inversión en innovación y sustentabilidad, La Reserva S.A. ha demostrado que es posible integrar la tradición empresarial familiar con prácticas de clase mundial.

CREA Nómade

Francisco, como actual presidente del CREA Nómade, tiene como meta incorporar una nueva empresa al grupo para enriquecer el intercambio y fortalecer al grupo.

“El CREA Nómade está funcionando con seis miembros. Está muy consolidado y maduro el grupo, con un alto nivel de conformidad de todos los miembros. Pero queremos sumar una empresa más porque nuevas miradas nos pueden ayudar a potenciar los desafíos que tenemos por delante”, expresa.

La iniciativa del proyecto “Séptimo Nómade” –que se encuentra abierta– busca ampliar la diversidad de experiencias y mantener viva la dinámica de mejora continua que caracteriza al grupo de estrategia.

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Francisco Araujo junto a su primo Carlos Federico Araujo, director de Agropecuaria La Reserva

Francisco Araujo junto a su primo Carlos Federico Araujo, director de Agropecuaria La Reserva

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