Economía argentina: situación actual y escenarios
La planificación del financiamiento en la empresa agropecuaria no puede dejar de lado la evaluación de escenarios macroeconómicos para poder así tomar decisiones informadas.
Economía Online CREA. Proyecciones macroeconómicas: un insumo clave para definir estrategias de financiamiento.
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El área de Economía de CREA proyecta un tipo de cambio nominal de convergencia por debajo de los 1700 $/u$s para el cierre del corriente año y un escenario base en torno a los 2000 $/u$s hacia finales de 2027.
El escenario base contempla una inflación mensual estabilizada en el eje del 2% o levemente por debajo para los próximos meses, con una tasa de interés de referencia que tendería a incrementarse levemente hacia finales del presente año.
Así lo indicó este miércoles Francisco Anzoátegui, economista de CREA, durante una charla ofrecida a integrantes de la red CREA en el evento virtual Economía Online.
El especialista en macroeconomía aclaró, en lo que respecta a las proyecciones para 2027, que las hipótesis están condicionadas por las tensiones propias de un año electoral, ya que en octubre del año que viene se realizarán elecciones presidenciales.
Las proyecciones, junto con las expectativas propias de cada empresario, permiten, por ejemplo, evaluar la conveniencia de tomar deuda en pesos o dólares en función del contexto esperado.
El frente fiscal consolida su ancla con un superávit del 1,4% del PBI, mientras que el Banco Central (BCRA) enfrenta el desafío de acelerar la acumulación de reservas y despejar los vencimientos de deuda corporativa y soberana hacia 2027.
Tras heredar un déficit fiscal de aproximadamente tres puntos del Producto Bruto Interno (PBI), la administración actual revirtió la tendencia en su primer año de ejercicio, registrando un superávit fiscal del 1,8% del PBI. El año pasado la dinámica se sostuvo en un 1,4% del PBI, idéntica meta a la proyectada para el corriente año productivo.
La recaudación tributaria interanual expresada en términos reales ha comenzado a mostrar signos de fatiga desde mediados del año pasado. Esta contracción responde a la retracción de la actividad en sectores con fuerte densidad fiscal, como la industria, el comercio y la construcción, lo que impactó directamente en la recaudación del Impuesto al Valor Agregado (IVA).
Las reservas internacionales brutas de la Argentina rondan actualmente los 50.000 millones de dólares. “A pesar de la magnitud nominal, el ratio reservas/PBI representa apenas la mitad del nivel observado en economías comparables de la región, como Brasil o México, por lo que duplicar ese volumen se presenta como una necesidad de mediano plazo para garantizar la resiliencia ante shocks exógenos”, explicó el economista.
El BCRA dio por cumplida la denominada “fase 4” del programa económico antes de lo previsto, alcanzando la meta anual de compras netas por 10.000 millones de dólares en la primera parte del año.
“Esa absorción de divisas no generó disrupciones en el mercado de cambios gracias a una fuerte contraparte de la oferta privada, tanto en lo que respecta al superávit comercial como al financiamiento corporativo a través de la colocación de Obligaciones Negociables”, apuntó.
La urgencia de acelerar ese flujo radica en el perfil de vencimientos de la deuda soberana para el próximo año, concentrado críticamente en los compromisos con tenedores privados y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
En ese sentido, la estrategia oficial contempla un programa mixto: privatizaciones de activos públicos, obtención de líneas de crédito adicionales con organismos multilaterales y, de manera central, el refinanciamiento del capital con privados.
“Para viabilizar este roll-over sin incurrir en costos prohibitivos, la clave macroeconómica radica en la compresión del riesgo país (riesgo soberano), que actualmente se encuentra en torno al 9%”, remarcó.
La estabilidad del tipo de cambio nominal, que, tras retroceder en los primeros meses del año se ubica en torno a los 1450 $/u$s, convive con una tasa de inflación que, si bien se desaceleró fuertemente hasta registrar un 2,1% en mayo pasado, presiona sobre la competitividad de la economía.
El tipo de cambio real multilateral se encuentra rezagado respecto de la situación presente luego de la devaluación instrumentada a fines de 2023, que a precios de hoy equivaldría a un dólar cercano a los 2800 pesos, e incluso por debajo de los registros de comienzos de 2025 (1340 $/u$s).
“A pesar de eso, las exportaciones continúan mostrando un desempeño expansivo, traccionadas por los volúmenes de la cosecha gruesa, la minería y el sector hidrocarburífero. En contraposición, las importaciones retroceden debido a la contracción del nivel de actividad en los bloques industriales y comerciales con alta dependencia de insumos importados”, comentó. En la microeconomía, el rezago cambiario se manifiesta nítidamente en el encarecimiento de los costos nominados en pesos.