La familia empresaria debe desarrollar una sólida cultura empresarial para superar exitosamente los sucesivos cambios generacionales que le corresponda enfrentar y evolucionar hacia un modelo de empresa familiar agropecuaria. El modelo “dueño-administrador” conlleva una fuerte impronta de independencia y autonomía, que se contrapone, en buena medida, con la interdependencia y complementación propias de la idea de asociatividad.
10 de septiembre de 2022 - 12:52