Economía argentina: perspectivas
A casi tres años de iniciado un proceso de transformación de la economía argentina, el escenario macroeconómico exhibe un complejo mapa de contrastes. Lejos de una recuperación homogénea, el país transita un período de estabilización con una polarización entre sectores "ganadores" y "perdedores". Así lo indicó el economista Matías Surt, socio director de Invecq Consulting, durante una charla ofrecida en el Congreso 2026 de la región CREA Chaco Santiagueño.
El programa económico se sostiene sobre un delicado equilibrio, que el especialista denominó como el “trilema macroeconómico”. En la cúspide de ese esquema se encuentra la reconstrucción y capitalización del Banco Central (BCRA), condición indispensable para evitar futuras crisis del sector externo tras un punto de partida crítico en diciembre de 2023. En la base del triángulo, en tanto, convergen los objetivos de reducir sostenidamente la inflación y dinamizar la actividad económica.
De los tres vértices, el nivel de actividad se perfila como el punto más frágil y el que mayor ruido genera de cara a un año electoral. No obstante, en materia inflacionaria, el analista señaló que el ritmo de desinflación se encuentra dentro de los parámetros históricos previsibles para procesos de esta magnitud y descartó un rebote inflacionario en lo sucesivo.
Las piezas de la macro
El ancla fiscal continúa erigiéndose como la bandera principal del modelo. Tras años de déficit crónico que llegó a superar los cuatro puntos del Producto Interno Bruto (PIB) en 2023, la economía se encamina hacia un virtual equilibrio fiscal.
Surt advirtió, sin embargo, que el superávit actual corresponde al plano primario; al deducir los intereses de la deuda, el resultado total se posiciona más cerca del equilibrio que de un ahorro holgado, lo que resta margen para una baja impositiva acelerada o bien una expansión del gasto preelectoral.
En el plano monetario y financiero, el panorama es mixto. Si bien el riesgo país logró perforar los 400 puntos básicos semanas atrás, tocando mínimos no vistos desde 2018, en los últimos días comenzó a repuntar nuevamente ante la incertidumbre política y electoral.
Asimismo, el crédito se encuentra severamente afectado por problemas de mora acumulados tras las subas de tasas del año pasado, neutralizando así una de las herramientas habituales de la esperada reactivación de la economía.
En el frente cambiario, el esquema de bandas de flotación opera dentro de los márgenes previstos, aunque persisten indicios de intervención indirecta por parte de la autoridad monetaria para evitar presiones sobre los precios.
Los datos oficiales muestran que el proceso de dolarización de los argentinos con capacidad de ahorro sigue plenamente vigente, lo que evidencia dudas sobre el futuro del esquema actual.
Dos velocidades
A nivel agregado, el PIB acumula a la fecha un crecimiento cercano al 4% en comparación con el piso de 2023, lo que arroja una tasa de expansión anual moderada. Sin embargo, ese promedio esconde una gran heterogeneidad sectorial y regional en el marco de una transición hacia una economía menos intervenida y más abierta.
Por un lado, el bloque de sectores "ganadores" muestra tasas de expansión interanual muy marcadas. Entre ellos destacan el patentamiento de motos, el mercado inmobiliario y el sector energético liderado por las inversiones realizadas en la zona de “Vaca Muerta”, muchas de las cuales participan de un régimen de incentivos. El agro, por su parte, si bien exhibe un repunte estadístico superior al 40%, el mismo debe ser tomado con cautela porque parte de una base de comparación muy baja (la sequía de 2023).
En la vereda opuesta, un grupo de industrias y actividades vinculadas al mercado interno permanece rezagado y registra un estancamiento prolongado durante los últimos años. La polarización de situaciones se registra en simultáneo con un proceso de precarización de las condiciones laborales.
La caída de la actividad de los sectores mayormente dependientes del consumo interno se explica por la caída del salario promedio real, que presenta importantes contrastes en las distintas provincias del país.
Surt dijo que con una economía que acumula seis meses de meseta en su nivel de actividad y un escenario político y electoral en ciernes, el gran desafío del programa económico consistirá en articular la estabilidad macroeconómica con una reactivación genuina que logre permear al conjunto de la sociedad y a los sectores más postergados del entramado productivo.